General 24/01/2019 | 23:28por chess24 staff

Historia de la combinación

El ajedrecista, escritor, periodista y traductor Antonio Gude nos lleva a dar un paseo por la historia del ajedrez, desde los mansubat —primeras composiciones creadas por los árabes— hasta las conocidas celadas de Greco. ¿Su intención? Darnos a conocer de dónde surgen las combinaciones, esas pequeñas secuencias espectaculares que tanto gusto nos da encontrar sobre el tablero.


por Antonio Gude

De los mansubat a Greco

¿Es preciso definir la combinación? Cualquier jugador de ajedrez está familiarizado con el concepto, porque ha realizado combinaciones y sido víctima de ellas, pero digamos que una combinación es una secuencia de juego espectacular, con el sacrificio de una o más piezas para obtener un resultado positivo. Idealmente, ese objetivo sería el mate, pero no todas las combinaciones llevan al mate: las hay para conseguir un ataque decisivo, ventaja material, un final superior, y también combinaciones de tablas en posiciones aparentemente desesperadas.


Los mansubat

Hay una forma de antigua narración entre los árabes, con trama digna del cine negro, en la que el protagonista se ve obligado a matar para no ser él el muerto. Se conoce como mansuba.

La idea del mansuba pasó al ajedrez a través de una serie de problemas que tienen una particularidad: el bando ganador está amenazado de un mate al parecer irremediable, de modo que todas las jugadas de la solución deben ser jaques con respuestas forzadas.

Entre los siglos IX y XI dC, los maestros árabes compusieron infinidad de mansubas, que agruparon en colecciones conocidas como mansubat. Veamos dos de estos problemas.

Abu'n-Na'am - Siglo IX dC


Juegan blancas y dan mate en tres

Como puede verse, las negras amenazan cuatro mates: Th8++, Td8+ (Txe8++) y en g7 con cualquiera de las torres.

1.Ch5+! Txh5 2.Txg6+! Rxg6 3.Te6++

Una combinación basada en el autobloqueo (pf5, Th5). El pobre rey blanco, que parecía condenado, resulta decisivo al dominar las tres casillas de escape de la séptima fila.

El siguiente plantea una amenaza similar en la posición inicial.


Juegan blancas y dan mate en cinco

También aquí amenazan las negras cuatro mates: en a2, a8 y en b4 con cualquiera de las torres.

Se trata de un mansuba sobre el que, siglos más tarde, se construyó una pequeña historia: el conocido mate de Dilaram. Se supone que dos príncipes se juegan la mano de una princesa; el que conduce las blancas se disponía a rendirse cuando ella le susurra las jugadas ganadoras, puesto que era su predilecto. "¡Oh, príncipe, sacrifica tus torres y salva a Dilaram!" Una infracción reglamentaria que se justifica como licencia poética del relato.

Conviene aclarar que la pieza que aparece como alfil es, en realidad, una alferza, pieza que movía dos casillas en diagonal, pudiendo saltar por encima de otra pieza, como sucede en este caso.

     1.Th8+!! Rxh8 2.Af5+ Rg8 3.Th8+!! Rxh8 4.g7+ Rg8 5.Ch6++

El mate medieval

En el medievo había toda una serie de pícaros que deambulaban por ventas y ferias proponiendo apuestas con diversos juegos, sobre todo de naipes, pero también de ajedrez. La posición que sigue es un ejemplo de lo que se traían entre manos.


El tahúr planteaba esta pregunta: "¿Pueden las blancas dar mate en dos jugadas?" Si el incauto decía no, entonces se le mostraba la solución: 1.Tf7+! Cxf7 2.Cg6++


Si la respuesta era "sí", era obvio que el cliente no tenía nada de incauto y que había visto la solución. En tal caso, el tahúr tenía un recurso muy efectivo. Decía: "Oh, estúpido de mí, olvidé situar el rey blanco" y, como si nada, lo colocaba, por ejemplo, en d6 o g5, de modo que la captura de la torre en la primera jugada sería jaque. Llegados a ese punto, es previsible que se armase bronca, pero en esos lances los buscavidas eran más diestros aún que en el juego y normalmente la apuesta era anulada...

Como es excepcional que en el ajedrez de competición pueda producirse este mate con los cuatro caballos en un cuadrado —ejecutando el mate uno de ellos—, vamos a dar un salto cronológico para incluir dos posiciones de torneo que siguen este modelo.    

Clemenz - Eisenschmidt (Dorpat, 1862)


La posición dominante de la dama y caballos blancos hace que la desventaja material no tenga importancia, ya que el rey negro se encuentra muy expuesto.

     1.De6 Cd8

Defensa única contra el mate en f7.     

     2.Df7+! Cxf7 3.Ce6++


En la posición del diagrama siguiente conduce las blancas el GM Igor Zaitsev, quien fuera muchos años analista de Karpov. También aquí apenas tiene significación la ventaja material, dada la comprometida situación del rey negro. Para empezar, las blancas ya recuperarían pieza con Da4+.

I. Zaitsev – Skotorenko (URSS, 1970)


     1.Da4+ Ca5 2.Db5+! Cxb5 3.Cb4+ Rb6 4.Ca4++


En este caso el cuadro de mate es todavía más curioso, puesto que se produce con el rey en la sexta fila y los caballos en las dos filas centrales. 

El mate de Lucena

Lucena, h. 1496


Juegan blancas y dan mate en cinco

Esta posición aparece, por vez primera, en el libro Repetición de amores e arte de axedrez con CL juegos de partido, del español Lucena.

Las blancas ganan así:

     1.De6+ Rh8

          1...Rf8?? 2.Df7++.

     2.Cf7+ Rg8 3.Ch6+ Rh8 4.Dg8+!! Txg8 5.Cf7++


En el tercer movimiento, existía el mate alternativo 3.Cd8+ Rh8 4.De8+ Df8 5.Dxf8++. Pero Lucena advierte que la solución no debe pasar por la captura de ninguna pieza negra, con lo que se eliminaría este dual o doble solución.

La mayoría de los autores conoce este mate como de Philidor, pero, como tantas veces ha repetido el historiador español Joaquín Pérez de Arriaga, Lucena lo había dado a conocer casi tres siglos antes, así que no debe haber la menor duda acerca de su paternidad. Popularmente, es conocido como de la coz, por razones obvias.

Mate de Damiano

Este mate lo da la dama a un rey enrocado corto, con la columna h abierta y un peón en g6 (g3) que apoya a la dama en h7 (h2), mientras una pieza negra (normalmente, la torre) ocupa la casilla de escape f8 (f1).

Naturalmente, también puede producirse en posiciones simétricas sobre la columna a, contra el rey enrocado largo, pero en la práctica estos casos son mucho menos frecuentes.

La posición del diagrama ilustra el modelo de este mate.


Juegan blancas y dan mate en tres

     1.Th8+! Rxh8 2.Dh5+ Rg8 3.Dh7++

El mate aparece, por primera vez, en el libro del portugués Pedro Damiano, que tuvo enorme éxito en Italia, en una época en que este país comenzaba a disputarle a España la supremacía del ajedrez.

Como se verá, en la posición original el mate es aún más espectacular. Obsérvese que falta el rey blanco.       

Pedro Damiano (1512)


Juegan blancas y dan mate en cinco

     1.Th8+! Rxh8 2.Th1+ Rg8 3.Th8+! Rxh8

La entrega sucesiva de las torres no tiene otro objeto que permitir la entrada de la dama, con jaque, por la autopista fatídica: la columna h.

     4.Dh1+ Tg8 5.Dh7++


Es importante para el jugador práctico retener este patrón o cuadro de mate, porque suele producirse con cierta frecuencia. En última instancia, el peón de g6 podría ser reemplazado por un alfil, con idéntico resultado.

En su libro, Damiano incluye también otra forma de mate ahogado.


En la posición original falta el rey blanco.

     1.Dxh7+! Dxh7 2.Cf7++

Las tres piezas autobloqueadoras (dama, caballo y peón) asfixian fatalmente al rey negro.

Greco y sus manuscritos

Gioacchino Greco (1600-1634), apodado el Calabrés, representó un punto de inflexión en la historia del ajedrez. En relación con el juego sosegado y sin sobresaltos del siglo anterior, Greco investigó y analizó profusamente las posibilidades tácticas y celadas ocultas del juego abierto, sobre todo en las aperturas entonces más populares, como la Italiana y el Gambito de Rey. Y no sólo eso. Fue también el creador del Gambito From (1.f4 e5), el Contragambito Falkbeer (1.e4 e5 2.f4 d5 3.exd5 c6),  el llamado Gambito Letón (1.e4 e5 2.Cf3 f5) y el Gambito Wing (o de ala) en la Siciliana (1.e4 c5 2.b4). Algunos historiadores incluso le acreditan la Defensa Cunningham en el Gambito de Rey (1.e4 e5 2.f4 exf4 3.Ac4 Ae7 4.Cf3 Ah4+).

Veamos algunas de las variantes y partidas de su codiciado manuscrito, que él reprodujo manualmente en muchas ocasiones, introduciendo y añadiendo nuevas posiciones y análisis.

Puede que a muchos estas partidas les parezcan básicas, pero me permito recordar que estamos a comienzos del siglo XVII, cuando el ajedrez era absolutamente básico, y que la mayoría de estas secuencias tienen rango de celadas. De ahí que el juego contenga errores y sea mejorable o muy mejorable.

Lo cierto es que el Calabrés puede considerarse el pionero del juego combinativo, pues antes de él era prácticamente inexistente. Greco fue el primero en enfatizar la actividad y el juego dinámico de piezas.

Greco (h. 1620). Gambito de Rey, Falkbeer (C36)

1.e4 e5 2.f4 d5 3.exd5 Dxd5 4.Cc3 De6 5.Cf3 exf4+


6.Rf2 Ac5+ 7.d4 Ad6 8.Ab5+ Rf8 9.Te1 (1-0)

El jaque de alfil en la sexta jugada es absurdo, pero sorprenderá saber que esta misma posición (incluido ese jaque) se ha producido en partidas actuales de torneo.

Greco (h. 1620). Gambito de Rey (C37)

1.e4 e5 2.f4 exf4 3.Cf3 g5 4.Ac4 g4 5.Ce5 Dh4+ 6.Rf1 Cf6 7.Axf7+ Rd8 8.d4 Cxe4


9.De2 Cg3+ 10.hxg3 Cxh1+ 11.Rf2 fxg3+ 12.Rxg3 Dxc1 13.Cc6+ Cxc6 (o 13...dxc6 o 13...bxc6) 14.De8++

Greco (h. 1620). Defensa Damiano (C40)

1.e4 e5 2.Cf3 f6 3.Cxe5 fxe5 4.Dh5+ Re7 5.Dxe5+ Rf7 6.Ac4+ Rg6 7.Df5+ Rh6 8.d4+ g5 9.h4 Rg7 10.Df7+ Rh6 11.hxg5++


Greco (h. 1620). Apertura Italiana (C53)

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5 4.c3 De7 5.0-0 d6 6.d4 Ab6 7.Ag5 f6 8.Ah4 g5


9.Cxg5 fxg5 10.Dh5+ Rd7 11.Axg5 Dg7


12.Ae6+ Rxe6 13.De8+ Cge7 (13...Cce7, 13...De7) 14.d5++

Greco (h. 1620). Defensa Inglesa (B00)

1.e4 b6 2.d4 Ab7 3.Ad3 f5 4.exf5 Axg2 5.Dh5+ g6 6.fxg6 Cf6


7.gxh7+ Cxh5 8.Ag6++

Una vieja celada que aún hoy se ve de tarde en tarde, sobre todo en partidas de blitz.

Greco (h. 1620). Gambito de Rey (C38)

1.e4 e5 2.f4 exf4 3.Cf3 g5 4.Ac4 Ag7 5.d4 d6 6.Cc3 c6 7.h4 h6 8.hxg5 hxg5 9.Txh8 Axh8


10.Ce5 dxe5 11.Dh5 Df6 12.dxe5 Dg7 13.e6 Cf6 14.exf7+ Rf8 15.Axf4 Cxh5 16.Ad6++

Greco (h. 1620). Defensa Francesa (C01)

El presente griego, es decir, el sacrificio del alfil en h7, también aparece en el manuscrito de Greco, en lo que seguramente constituye su presentación en sociedad. Veamos.

1.e4 e6 2.d4 Cf6 3.Ad3 Cc6 4.Cf3 Ae7 5.h4 0–0 6.e5 Cd5 


7.Axh7+ Rxh7 8.Cg5+ Axg5 9.hxg5+ Rg6 10.Dh5+ Rf5 11.Dh7+ g6 12.Dh3+ Re4 13.Dd3#

Greco (h. 1620). Apertura Italiana (C54)

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5 4.c3 Cf6 5.d4 exd4 6.cxd4 Ab4+ 7.Cc3 Cxe4 8.0–0 Cxc3 9.bxc3 Axc3


Esta conocida variante, muy estudiada por la teoría de aperturas, la menciona Greco por primera vez.

10.Db3

Steinitz recomendaba 10.Aa3.

10...Axa1 11.Axf7+ Rf8 12.Ag5 Ce7 13.Ce5 Axd4


14.Ag6 d5 15.Df3+ Af5 16.Axf5 Axe5 17.Ae6+ Af6 18.Axf6 Re8 19.Axg7 (1-0)


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