Reportajes 08/03/2018 | 09:35por Aida Sifuentes

H7… el nuevo héroe infantil

“Érase una vez, hace muchos, muchos años, miles de años, en un lugar muy lejano, al otro lado del mundo, en donde hoy está el continente africano, el cielo se cubrió de un poderoso rojizo y aparecieron en él unas extrañas luces que dejaron atónitos a todos quienes las vieron”.

Este el principio de h7, un noble peón negro de torre de rey que desde el sitio más recóndito del tablero hace gala de sus habilidades. 

h7 es el protagonista de los cuentos infantiles sobre temas de ajedrez | Diseño: Asociación Chilena de Ajedrez Social y Terapéutico 

H7 nace de la invención de Marco Pacheco Rodríguez como parte del programa “Jugadas para la integración” de la Asociación Chilena de Ajedrez Social y Terapéutico en colaboración con la Federación Nacional de  Ajedrez Federado de Chile, que busca difundir los beneficios del ajedrez en el ámbito cognitivo sobre la educación, los valores y la inteligencia emocional.

Esta asociación ha creado un plan que busca impactar en la vida de niños y jóvenes a través del ajedrez, mediante cuentacuentos y actividades especializadas para conectar con grupos vulnerables. Como niños que radican largas temporadas en hospitales a causa de enfermedades crónicas. 

El programa "Jugadas para la integración" busca llevar el ajedrez a los niños que residen en hospitales | Foto: Asociación Chilena de Ajedrez Social y Terapéutico

Mediante un programa de cuentacuentos, un grupo de voluntario visita hospitales de Chile y brinda a los pacientes un rato de ocio y esparcimiento mientras que aprenden de los beneficios del ajedrez.

Apoyados con tableros murales y disfraces, los narradores personifican las aventuras de h7, el pequeño peón que se convierte en héroe y protagonista de múltiples aventuras:  su responsabilidad para cuidar el enroque corto, sus viajes y travesías y las diferentes situaciones que vivirá.

El trabajo de la Asociación Chilena de Ajedrez Social y Terapéutico es parte de un proyecto internacional donde colaboran  la Escuela de Ajedrez Los Ranqueles,  y La Asociación Catamarca Ajedrez, de Argentina. El  Club de Ajedrez del Valle de Casablanca, de Valparaíso. Chile. La ONG “Ajedrez sin Fronteras - Chess Without, Borders”, de Madrid, España y el  Club Magic Extremadura Deportivo-Social, de Mérida, España.

El trabajo de la Asociación Chilena de Ajedrez Social y Terapéutico es parte de un proyecto internacional | Foto:  Asociación Chilena de Ajedrez Social y Terapéutico




Conoce a h7:

Los atributos de h7 son la humildad, su nula soberbia y su mucha sabiduría; los valores de la amistad, lealtad, compromiso, amor, perseverancia en la lucha, su valentía, el respeto, la higiene y muchos otros se pueden destacar en los cuentos. h7 habla con transparencia, siempre dice la verdad y nunca insulta.

Puede moverse solo, mirar, discutir, hablar, pensar, guerrear, matar, arrancar y morir (obviamente toda muerte ocurrida dentro del tablero, es una muerte ficticia, porque él tendrá miles de batallas futuras). Aunque dentro del tablero necesita de un jugador que lo oriente hacia dónde ir.

Por cortesía de su autor, transcribimos el primer cuento "el nacimiento de h7".

El nacimiento de  h7

Autor: Marco Pacheco Rodríguez

I

Érase una vez, hace muchos, muchos años, miles de años, en un lugar muy lejano, al otro lado del mundo, en donde hoy está el continente africano, el cielo se cubrió de un poderoso rojizo y  aparecieron en él unas extrañas luces que dejaron atónitos a todos quienes las vieron. No era sólo sorpresa lo que sintió la gente, sino también bastante miedo, porque la dirección de esas luces parecía estar orientada directamente hacia sus cabezas y eso les preocupó enormemente. Se dieron cuenta que eran como estrellas con una larga cola  y que se acercaban más y más a sus pueblos. Casi todos, entonces, se arrodillaron  y clamaron a sus dioses que los protegieran. Otros, los más pequeños, simplemente huyeron despavoridos en distintas direcciones ocultándose ya en el bosque, en cuevas o en sus propias viviendas.

Pero, afortunadamente para ellos nada pasó y casi todas las estrellas atravesaron muy alto por el cielo y se perdieron en los abismos del infinito espacio. Sólo una erró el rumbo, estrellándose estrepitosamente en la montaña más conocida de ese rincón, la montaña, Mosaico, a la que los sabios de sus antepasados habían bautizado con ese nombre por sus colores claros y oscuros alineados en perfecta armonía y cantidad, dándole forma a un extraño tablero de 64 cuadrados, todos iguales en tamaño.

Pues no fueron ni los adultos, ni las mujeres, ni los viejos ni los sabios, quienes decidieron dirigirse a la montaña para ver de qué se trataba aquel fenómeno que los había perturbado. ¿Adivinan cierto?... Exacto, fueron esos niños, que en principio habían huido atemorizados a refugiarse, quienes acordaron después ir de excursión hacia la montaña para saber más del extraño acontecimiento.

Quisiera recordar el nombre de aquél niño que encabezó la odisea, pero lamentablemente ese nombre se ha borrado de mi frágil mente y todos mis esfuerzos por recuperarlo, entre los que se incluyen días y meses en diferentes bibliotecas de mundo, han sido inútiles; el nombre se ha perdido irremediablemente. Pero podría ser el mismo de cualquiera de ustedes que están escuchando o leyendo esta historia. Ese niño al que denominaremos X fue el más valiente y convincente de todos. Él, fue el primero en encabezar la hilera de niños que iban a marchar a la montaña, fue el primero en dar las órdenes durante, antes y después de la caminata; era el que tomaba las decisiones de marginar o no a algún niño de la aventura ya si se cansaba, ya si alegaba mucho, ya si lloraba; y, fue el primero en ver, después de varias semanas de agotador andar y dificultoso ascenso por la montaña, el enorme hoyo que había dejado la luz en el lugar donde cayó... También fue el primero en ver a h7, y cosa extraña, fue el único que no se asustó ni salió arrancando, sino todo lo contrario, enfrentó a h7 afectado por un raro ataque de risa...

                                                                            II

La luz penetró hasta las tripas de la montaña Mosaico y afortunadamente la nave resistió fiel y estoicamente el tremendo impacto. h7, en su cápsula de seguridad y con los ojos cerrados, aceptaba a duras penas la prueba a la que el destino lo estaba sometiendo. Cuando todo el movimiento terminó y h7 se sintió un poco más seguro, decidió abrir las compuertas  y salir lo más rápido posible de su nave. También apuraba su urgencia de salir el hecho de que la nave poco a poco comenzaba a derretirse producto del inmenso calor que había en las entrañas de la montaña.

Su escape no fue muy difícil, pese a que h7 no cuenta con manos ni brazos, tampoco tiene piernas, ni tentáculos, ni alas. Sólo posee una enorme cabeza, bien redonda, y una especie de disco, un poco más abajo de esa cabeza, que está embutido en algo parecido a un cuello humano. Después del cuello le sigue una especie de tronco que termina en una base redonda que le permite sostenerse en pie. En ese tronco, además, se aprecia oculto tras una piel extremadamente negra, a la altura de lo que podría ser su pecho, un enorme y palpitante corazón que pareciera querer escaparse de allí. Yo creo que h7 debe poseer una especie de fuerza mental o sexto sentido porque pese a estos inconvenientes, él logró salir del profundo agujero sin ninguna dificultad.

Curiosamente una vez fuera del hoyo, h7 comenzó a buscar una posición exacta en la montaña Mosaico. Hasta que la encontró y desde allí comenzó a saltar por aquellos cuadros. Se ubicó en un cuadro de color blanco y saltó hacia otro de color blanco, pasando por sobre uno de color negro sin siquiera tocarlo. Luego volvió al primer cuadrado que había elegido y pasó directamente al siguiente de color negro que estaba delante de su posición y cuando hacía eso balbuceaba "h7 - h5; h7 - h6", varias veces, según era el salto que hacía. Luego cambió y se puso en un cuadrado que estaba hacia arriba, pero también hacia el lado, vale decir en forma diagonal. Y ahora, su balbuceo era otro: "h7 por g6; h7 por g6".

Precisamente en eso estaba h7, dando saltos de cuadrado en cuadrado, cuando nuestro amigo X lo vio por primera vez. X se ocultó rápidamente para que h7 no lo descubriera, pero su risa estridente al ver al torpe h7 saltando como un loco, delató su posición y fue descubierto por un asombrado h7, quien abrió dos enormes ojos que tenía ocultos en su redonda cabeza por unos gruesos párpados, tan negros como era el color de todo su extraño cuerpo.

Ver más: 

Sitio web oficial de la  Asociación Chilena de Ajedrez Social y Terapéutico


Ordenado por Fecha descendente Fecha descendente Fecha ascendente Más popular Recibir actualizaciones

Comentarios 3

Invitado
Guest 4498957710
 
Únete a chess24
  • Gratis, rápido y sencillo

  • No hay comentarios para este artículo

Registro
o

¡Crea gratuitamente tu cuenta para empezar!

Soy mayor de 16 años.

Haciendo clic en 'Regístrate' aceptas nuestros términos y condiciones y confirmas haber leído nuestra política de uso de datos, incluyendo la sección de uso de cookies.

¿Perdiste tu contraseña? No hay problema, ¡te enviamos un enlace para restaurarla!

Después de que nos envíes este formulario, recibirás un email con un enlace para restaurar la contraseña. Si sigue sin funcionar, contáctanos Servicio al cliente